Tratar la enfermedad coronaria no es tarea fácil, requiere integrar, en primer lugar, cambios en el estilo de vida para lograr que el corazón responda adecuadamente, así como medicamentos, intervenciones médicas y rehabilitación cardíaca.
El tratamiento cuenta con los siguientes objetivos principales:
- Disminuir el riesgo de formación de coágulos
- Prevenir la aparición de complicaciones relacionadas con la enfermedad
- Aliviar los síntomas
- Ensanchar las arterias obstruidas o hacer una derivación para evitarlas






